Fairsearch demanda al buscador por sus prácticas en torno a Android, acusándola de aprovechar su posición dominante en el mercado móvil para exigir la implantación de ciertas aplicaciones.

La plataforma Fairsearch, que agrupa a 17 compañías en favor de la igualdad de condiciones en las búsquedas por internet, entre ellas Microsoft, anunció hoy que ha presentado una queja ante la Comisión Europea (CE) por una supuesta maniobra de Google contra la libre competencia en el sector de los móviles.

En concreto, Fairsearch denunció en un comunicado una estrategia del gigante tecnológico “para dominar el mercado móvil y cimentar su control sobre los datos de los consumidores en internet para la publicidad en línea”, en un momento en que los usuarios cada vez utilizan más el teléfono para navegar por la Red.

La plataforma destacó que Android, el sistema operativo desarrollado por Google para teléfonos inteligentes, es el sistema dominante al estar presente en el 70 % de los dispositivos a finales de 2012, y afirmó que la empresa lo está utilizando para “bloquear” la competencia en esa área.

Recordó asimismo que Google también domina el mercado de la publicidad a través de las búsquedas en el móvil.

Fuentes de la CE confirmaron a Efe haber recibido la denuncia de Fairsearch, que a continuación tendrán que estudiar los servicios del departamento que dirige Joaquín Almunia, comisario de Competencia.

“Google está utilizando Android como un caballo de Troya para engañar a sus socios, monopolizar el mercado móvil y controlar los datos de los consumidores”, indicó el consejero de Fairsearch en Europa, Thomas Vinje.

Además, pidió a la CE “que actúe de manera rápida y decisiva para proteger la competencia y la innovación en este crítico mercado”.

En opinión de la plataforma, Google “ha logrado su dominio en el mercado de los sistemas operativos para móviles ofreciendo Android de forma gratuita a los fabricantes”.

En cambio, precisó que, “en realidad, los fabricantes de móviles que quieran funcionar con Android deben incluir aplicaciones de Google” como los mapas o el canal de vídeos YouTube y darles un lugar prioritario.

“Esto perjudica a otros proveedores y hace que Android pueda controlar los datos de los usuarios de la mayor parte de los teléfonos inteligentes”, apuntó.

Fairsearch, que representa a compañías como Expedia, Nokia, Oracle o TripAdvisor, además de a Microsoft, ya había instado antes de la CE a tomar medidas contra Google al considerar que abusa de su posición dominante en las búsquedas en internet.

La Comisión investiga desde noviembre de 2010 a Google por considerar que la compañía estadounidense podría estar violando normas comunitarias por, entre otras cosas, dar prioridad a sus anuncios y aprovechar el contenido de competidores en su propio beneficio.

Actualmente estudia propuestas presentadas por el buscador para intentar cerrar el caso.

 

Fuente: El País.

0

FairSearch, también contra Google

 

Del mismo modo que Microsoft tuvo (y en parte, tiene) una posición de dominio absoluto del sector tecnológico durante los años ’90, Google es la empresa más fuerte de internet. Sólo Facebook (que no pasa por su mejor momento) puede disputarle parte del protagonismo a la empresa del buscador. Precisamente por eso, del mismo modo que Microsoft fue el objeto de muchas denuncias durante década y media, ahora le toca el turno a la firma de Mountain View.

Después de los problemas legales que ha tenido con diferentes países de la UE y de la investigación por abuso de posición dominante que está viviendo a ambos lados del Atlántico, ahora es la organización Fair Search la que ha puesto a la empresa de Larry Page en el ojo del huracán.

 

Según esta organización formada por 17 empresas dedicadas al comercio electrónico “Google aprovecha su enorme poder de búsqueda para mantener y ampliar su dominio a expensas de la competencia y sus consumidores”. Detrás de File Search se encuentran -no lo esconden- empresas como Kayak, TripAdvisor, Expedia o Microsoft.

 

Esta campaña (el pasado miércoles 6 ocupaba media página en un anuncio en El País) ha coincidido casi en el tiempo con la exigencia de Joaquín Almunia, Comisario Europeo para la Competencia, para que Google rectificara cuatro prácticas que chocan con las leyes internacionales de la libre competencia: abuso en las búsquedas verticalescopia de material de sus competidores sin permisoalianzas con  empresas asociadas para frenar a terceros y las restricciones para que las empresas que se anuncian en AdWords se puedan incorporar a otras plataformas publicitarias.

 

La Comisión continental, al menos, admitió que los abogados de la empresa californiana están colaborando y que en breve se verán los frutos de estas rectificaciones.

 

Aún así, FairSearch ha hecho especial hincapié en el “giro” que ha dado Google: lo que en principio debería ser un buscador horizontal (un buscador generalista) ha entrado en el negocio de los buscadores especializados (buscador vertical) como podría ser el buscador de viajes Kayak.

 

Si tenemos en cuenta que Google tiene una cuota de mercado del 94% en Europa, un 91% en Europa y casi un 98% en el mercado móvil -no sólo por la implantación de Android, sino también porque es el buscador por defecto de otras plataformas como iOS-, la firma de Larry Page puede poner los precios que quiera por anunciarse. Sólo en 2011 facturó por este concepto más de 27.500 millones de euros.

 

Las cifras son enormes. En Europa utilizan internet 475 millones de personas. Éstas generan 159.000 millones de euros de facturación para el e-commerce que se concentran en un 88% en los tres primeros resultados de búsqueda. A partir de la tercera página no hay un sólo “clic”.

 

Precisamente por esto FairSearch exige que se “vigile constantemente” las actividades del buscador que en las últimas fechas ha endurecido las condiciones de sus clientes de AdWords (no permite que los anunciantes envíen sus datos a otros sistemas de publicidad) o que ha aumentado la compra de firmas rivales.

 

Para acabar, Corea del Sur también ha iniciado una investigación para verificar que las prácticas de la empresa del buscador se ciñen estrictamente a los mínimos legales que garantizan la innovación y el desarrollo económico.